A veces, el sufrimiento es inevitable...
El Grito - Edvard Munch (Fuente: Munch museet)En Opció n estamos convencidos de que los problemas humanos, por complejos que nos puedan parecer, suelen tener soluciones relativamente sencillas. De hecho, esta es la premisa básica en la terapia breve estratégica, una evolución de la terapia breve que centra su interés en qué hacer y cómo hacerlo para ayudar a solucionar los problemas humanos de una manera efectiva y eficiente.
Con efectiva nos referimos a que los resultados positivos de este tipo de tratamiento alcanzan un porcentaje muy elevado de los casos tratados, de alrededor del 87% de resolución en general, y con resultados todavía mejores para algunas patologías concretas, como en los casos de agorafobia y ataques de pánico, en los que se ha llegado a alcanzar el 95% de resolución, con un porcentaje muy bajo de recaídas(1).
...prolongarlo en la terapia, nunca
Con eficiente nos referimos al hecho de que, aunque el problema planteado sea complejo y persista durante años, su resolución no tiene por qué ser el resultado de una penosa indagación sobre los orígenes ocultos del problema mediante inferencias sobre nuestro pasado. La terapia breve estratégica se centra en el presente, en lo que el paciente nos trae a la consulta: los síntomas que nos trae el paciente ya suelen ser tan disruptivos e invasivos para su vida que no es necesario buscar causas más profundas, sino la forma más rápida de conseguir el mínimo cambio que resuelva su problema.
La terapia breve estratégica evoluciona estos principios básicos y los sistematiza en protocolos específicos para distintas patologías, facilitando un tratamiento focalizado, rápido y efectivo.
(1) Fuente: Nardone, G., Portelli, C. (2006). Conocer a través del cambio. Barcelona: Herder
